#2 Los Brujos

Resulta un poco extraño presentar un disco que fue grabado en 1967 y que ve la luz 49 años después. Ciertamente es muy extraño, casi tanto como la trayectoria de este grupo. En vuestras manos tenéis un EP al que ha habido de esperar casi medio siglo.

José, Tolo, Jaime y Pepe (qepd) son Los Brujos. Cuatro mallorquines que en su adolescencia soñaban con gloria, chicas y champán. Un sueño que se cumplió durante tres años en los que ofrecieron más de 600 actuaciones y editaron un single. La Movida que iluminó a Madrid en los 80, irrumpió en Palma en unos 60 locos y apasionantes. Sólo la mili dinamitó aquellas aspiraciones.

Antes que Los Brujos eran Los Zelenitas. Sí, sí, con zeta, por un error de la imprenta. Lo que con una falta de ortografía empezó no tardó en acabar y transformarse en Los Brujos. No se estrujaron mucho el cerebro para elegir el nombre. La mayoría de las bandas que triunfaban comenzaban por 'b': los Beatles, los Beach Boys, los Bravos, los Brincos...

Escuchaban a los Beatles, a los Troggs, a los Rolling, a los Bar-Kais. Eran unos enamorados de la música y a ella se entregaron. Un flechazo que había surgido en las fiestas de los pueblos, en las que contrataban a los grupos de moda. Allí se iba a bailar.

Su primer contrato para actuar lo firmaron con la sala de fiestas del Hotel California. Tocaban 45 minutos y les concedían una hora y media de descanso que aprovechaban para ir al club de jazz Índigo, donde alucinaban con los enormes intérpretes que allí se daban cita. Aprendieron mucho con aquellos genios.

Todos los inviernos su base de operaciones era el Club Olé. Hacían conciertos jueves, viernes, sábado y el domingo doble sesión: juvenil y nocturna. Los veranos duraban 7 meses, en los que les fichaba un local para actuar cada día. Tenían una legión de fans, ganaban un buen dinero, salían en la prensa y devoraban una vida muy diferente a la de los chicos de su edad.

Pronto quisieron editar un disco que les permitiera subir más el caché y como tarjeta de presentación. Grabaron cinco canciones en el estudio de Discos Fonal, en la calle san Jaime de Palma. Pero no se pusieron de acuerdo con el dueño del sello. Él prefería que versionaran 'Limón, limonero'. Obviamente, dijeron que no. Meses después les ofreció versionar el 'Baby come back', de los Equals, y añadir uno de sus temas. No era el EP que habían planeado, pero les pudieron las ganas. Salieron a la venta 1.000 copias de aquel single, 500 las despacharon ellos en la sala Olé y las otras 500 las colocó el sello en diversas tiendas de souvenirs.

El servicio militar, del que no te podías librar, les partió la carrera. Cuando todos cumplieron con las obligaciones, el panorama había cambiado. Las salas de fiestas eran discotecas y las orquestas y las bandas habían sido relegadas por los Djs. No querían manchar el nombre de Los Brujos y se rebautizaron como Mercurio. Ya nada fue lo mismo. En ese terremoto vital se sepultaron sus ilusiones. Hoy, al menos, rescatamos de aquellos cascotes el disco de sus vidas. La espera ha merecido mucho la pena.

Dame tu amor - Los Brujos
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Sólo quiero ser feliz - Los Brujos
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Soul finger - Los Brujos
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I only want love for me - Los Brujos
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